15 de April del 2016

Arbitrario Campeonato de España de Becadas

La RFEC ha restringido de forma interesada la participación en dicho Campeonato, que se celebra el próximo sábado 16 en Seo de Urgel (Lérida), a los deportistas de las denominadas “federaciones rebeldes”, es decir, de las federaciones territoriales de caza que se vienen oponiendo legítimamente a la gestión federativa de los actuales y provisionales dirigentes de la RFEC, surgidos de un proceso electoral NULO. De esta forma, a dichas federaciones autonómicas se les asigna un sólo participante, denominado “de solidaridad”, cuando en todas las ediciones anteriores han contado con cuatro participantes, como era el caso de Andalucía, Castilla-La Mancha o Castilla León, o de tres participantes en el caso de las federaciones de Aragón, Galicia y Cataluña).

Esa norma de participación tiene, por tanto, un componente de represalia política contra las federaciones rebeldes, que perjudica injustificadamente a sus cazadores en absoluto desprecio a los derechos e intereses de estos últimos.


Dicha Reglamentación ha sido aprobada, además, en abierta contradicción con el Reglamento de Reglas Técnicas de Becadas con Perro de la RFEC, aprobado por la Comisión Delegada en fecha 28 de Marzo de 2011, que establece el sistema de selección autonómico para el Campeonato de España y que se basa en una ordenación por fases que comprende el nivel asociativo, el provincial y el autonómico.

Las federaciones perjudicadas por este nuevo criterio ya han impugnado este Campeonato cuyas normas se han aprobado vulnerando los Estatutos y el Reglamento General de Competiciones de la RFEC y el Reglamento de Reglas Técnicas de Becadas con Perro.

A mayor abundamiento, cinco días antes del campeonato, la RFEC ha modificado de nuevo el criterio de reparto de plazas asignando arbitrariamente una a la sociedad de cazadores organizadora (con clara ventaja para su participante perfecto conocedor del coto) y otra más a la Federación Valenciana, todo ello a través de un comunicado sin firmar.

En definitiva, un despropósito más de la gestora provisional de la RFEC, acostumbrada ya a moverse en la irregularidad más absoluta.