Coronavirus en Zamora: Cazadores y agricultores temen cuantiosos daños si no se realiza un control de la fauna

//Coronavirus en Zamora: Cazadores y agricultores temen cuantiosos daños si no se realiza un control de la fauna

laopiniondezamora.es/ J. A. García

Foto- A.S

Medio Ambiente da marcha atrás a la autorización para cazar jabalíes, ciervos, corzos y conejos, y los conservacionistas defienden la paralización de la práctica cinegética

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente dejó sin efecto anteanoche la autorización de controlar, mediante la caza, diversas especies cinegéticas para frenar sus daños en la agricultura. Esta paralización, exigida y aplaudida por los conservacionistas, hace temer a cazadores y al sector agrario cuantiosos daños que, en palabras de Antonio José de Prada, presidente de la Asociación Zamorana para la Defensa de la Caza y de la Pesca, «alguien deberá pagar».

La Junta dio luz verde a la posibilidad de abatir -con limitación en el número de cazadores- especies de caza mayor como ciervo, jabalí y corzo, o de menor, como el conejo. Pero nada más ver la corriente social en contra que generó la autorización echó por tierra la nota «aclaratoria» emitida, el martes, por la Dirección General del Patrimonio Natural y Política Forestal de la Consejería.

El escrito, firmado por el director general José Ángel Arranz, fue remitido al sector de la caza, que había pedido un esclarecimiento del control de fauna en la presente situación. Lo solicitó ante el temor de que hiciera responsable de los daños a los titulares, arrendatarios o gestores de los cotos cinegéticos.

La reacción de grupos conservacionistas no se hizo esperar y Ecologistas en Acción puso el caso en manos del letrado que entró a estudiar el recurso para solicitar la paralización de esta autorización. Otras organizaciones como la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) interpuso dos denuncias administrativas contra la Junta de Castilla y León por autorizar modalidades de caza durante el estado de alarma.

Desde Ecologistas en Acción, que calificó la posición de la Junta de Castilla y León de «despropósito», afirmaron que «esto solo sucede en la comunidad de Castilla y León. Es algo que no está contemplado en ninguna otra autonomía». En su criterio viene a resultar «como un nuevo gesto de congraciarse con las Organizaciones Agrarias y con los cazadores».

Por contra, el sector de la caza está convencido de que los daños de la fauna se incrementarán y los agricultores pedirán responsabilidades por daños y perjuicios, al decir de Antonio José de Prada. Defiende el control «como un trabajo y no como un ocio». Repara en que sería realizado por cazadores locales, y con más garantías en lo tocante a la propagación del contagio del coronavirus que las que se dan en otros ámbitos urbanos donde acuden las personas para adquirir alimentos u otros productos. Subraya que las especies cinegéticas causarán importantes daños.

El sector de la caza cuenta, al menos, con la decisión de la Junta de no permitir el control de las especies cinegéticas, tras haber comunicado lo contrario.

El representante de COAG, José Manuel Soto, ve complicada la solución en estos momentos de alarma sanitaria, pero considera que una solución podría estar en la propia guardería medioambiental. Lo que tiene seguro Soto es que «es otro problema» añadido al sector agroganadero.

La Dirección General del Patrimonio Natural y Política Forestal quiso «aclarar» la situación sobre la actividad cinegética autorizando los controles poblacionales de fauna silvestre (conejo, jabalí, ciervo y corzo) durante el presente estado de infección y tratamiento de COVID-10. Pero todo se complicó con la respuesta social y, según algunas fuentes, «poniendo de manifiesto la falta de comunicación en los departamentos de la propia Junta».

Patrimonio Natural justificaba la autorización en consideración a que «la protección de las explotaciones agrarias frente a agentes nocivos es parte de la actividad profesional agraria».

La práctica de control de especies cinegéticas debería realizarse, no obstante, en unas condiciones que evitaran «la concentración puntual de personas participantes, contraviniendo las medidas de aislamiento social previstas».

Durante la vigencia del Decreto de estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus, la Consejería de Medio Ambiente autorizaba las modalidades de aguardo y espera, pero no los controles mediante modalidades colectivas como son monterías, ganchos o batidas. En la caza mayor afecta al jabalí, el ciervo y el corzo.

Por lo que respecta al control de poblaciones de caza menor (conejo) se autorizaban las modalidades practicadas por una sola persona (espera, al salto o a rabo) y la modalidad colectiva (incluida caza con hurón) restringiendo el número máximo de participantes a cuatro personas. Un número que también levantó las críticas.

Los desplazamientos en vehículos deberían realizarse de manera individual. En caso de concurrencia de más de un participante deberán guardar una distancia mínima de seguridad de un metro. Además, los medios o vehículos que se utilicen o entren en contacto con otras personas deberán limpiarse utilizando desinfectante.

Ecologistas en Acción expresa en su página que «se trata de una arbitrariedad que Ecologistas en Acción ya ha denunciado porque vulnera lo establecido por la declaración del estado de alarma; y que refleja, una vez más, la incompetencia con la que gestiona la Consejería de Medio Ambiente, asumiendo un riesgo inaceptable y un menosprecio a la salud y bienestar colectivo.

laopiniondezamora.es

2020-03-22T12:42:35+02:00 22 marzo, 2020|Actualidad cinegética|

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