Los ingenieros de Montes dan una lección a la ministra anticaza Teresa Ribera

//Los ingenieros de Montes dan una lección a la ministra anticaza Teresa Ribera

cazavision.com/ José María García

EL DECANO DEL COLEGIO OFICIAL, EDUARDO ROJAS, AFIRMA QUE PROHIBIR LA CAZA “NO DEBE FUNDARSE EN EMOCIONES”

Parece razonable que los ingenieros de Montes, por su formación, estén más autorizados a hablar sobre caza que la actual ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, licenciada en Derecho, muy vinculada al cambio climático y abiertamente anticaza.

Las polémicas declaraciones de la ministra de Transición EcológicaTeresa Ribera, en una entrevista radiofónica en Onda Cero, en la que afirmó que prohibiría la caza, siguen dando mucho que hablar, hasta el punto de que buena parte de la clase política se ha pronunciado en contra de su posicionamiento anticaza, incluidos muchos políticos del propio Partido Socialista, e incluso se ha pedido su dimisión.

 

También el Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, a través de su decano y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia, Eduardo Rojas Briales, se ha pronunciado al respecto de forma contundente: “Una decisión de semejante calado no debe fundarse en emociones sino en el contraste de todas sus dimensiones, sean culturales, territoriales, sociales, económicas o ambientales y considerando las complejas consecuencias de la decisión que algunos defienden”.

 

Otras afirmaciones tajantes de Rojas Briales, las cuales han sido recogidas por Agronews Castilla y León y que ponen en su sitio a la ministra Ribera, son las siguientes:

 

  • La humanidad ha sido desde su mismo origen cazadora, para asegurar la provisión de la proteína animal imprescindible, que ha sido fundamental para el desarrollo del cerebro humano y la cognición. (…) Esto confiere a la caza una potente dimensión cultural al tratarse del eslabón más directo con el origen de nuestra especie”.

 

Monteros camino de sus posturas.

 

  • “Hoy disponemos de carne de caza procedente de gestión forestal certificada ya que no deja de ser otro producto más de nuestros bosques, todos ellos renovables. La caza constituye uno de los pilares económicos de extensas comarcas y puede serlo aún más en el futuro”.
  • “Nuestro turismo requiere desestacionalizarse, descongestionarse y aumentar su calidad. La caza constituye un potente atractivo para el turismo en las zonas rurales en épocas poco atractivas como el otoño/invierno sosteniendo empleo de calidad”.
  • La carne de caza es insuperable en calidad y salubridad por bajo contenido de grasas, con mínimo impacto ambiental en su ciclo productivo”.

 

Venado cazado a rececho.

 

  • Tampoco deben obviarse los impedimentos legales a una posible prohibición de la caza. La Constitución, cuyo 40 aniversario celebramos ahora, delega esa competencia en las Comunidades Autónomas. Ninguna actividad recogida en la Constitución se puede limitar a su mera prohibición dado que erosionaría el propio sentido de tal competencia. Además, afecta y de forma excluyente a los derechos de propiedad”.
  • Existe la alternativa de generalizar el modelo de regulación de las poblaciones de ungulados de los Parques Nacionales donde personal contratado al efecto elimina mediante caza los ejemplares sobrantes. Esto ocasiona un elevado coste para el erario público, cuando existe demanda suficiente para que esa necesaria regulación genere ingresos en vez de gastos».
  • El debate de fondo proviene de la traslación de categorías humanas a una parte del reino animal, curiosamente no a todo (insectos, ratas, palomas, etc.) apostando por la protección estática del individuo en vez de la especie, el ecosistema y sus procesos, y olvidando que en tanto que seres vivos no son eternos».

 

Alto en una jornada de caza menor en mano.

 

  • Los líderes políticos no se miden por los conflictos que generan sino por saber reconducirlos construyendo alternativas basadas en el conocimiento y las ganancias recíprocas (win-win), que hagan avanzar la sociedad. Por ruidosa que sea la minoría abolicionista de la caza, es mucho mayor en términos demográficos y territoriales la población rural».
  • El argumentario contrario a la caza no ha podido aportar un solo argumento objetivo para su prohibición que no pueda ser canalizado mediante una regulación ecuánime. Pretender prohibir el ejercicio de una actividad de tal alcance en el tiempo y espacio constituye un atropello para la minoría que lo ejerce y la población que lo sustenta y es difícilmente justificable tanto política como jurídicamente”.
  • No debemos olvidar que disponemos de una ciencia cinegética consolidada e internacionalmente reconocida, así como de profesionales competentes en esta materia para abordar los ajustes necesarios para mejorar esta actividad de forma que permita aflorar todo su potencial para mantener un mundo rural vivo y la seguridad de todos”.

cazavision.com

2018-12-11T09:15:25+02:00 11 diciembre, 2018|Actualidad cinegética|

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