S.O.S. PERDICES

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S.O.S. PERDICES

 

Mal lo están pasando las perdices, hay zonas donde se han muerto todas. Así como suena. Se ha sembrado en seco por falta de agua, no ha germinado el cereal y la que no ha caído al comer el grano tratado ha quedado sin fuerzas para defenderse de los pequeños predadores. Un desastre, éramos pocos y parió la abuela.

Y es que la caza a rabo de la reina de la avifauna ibérica es sin lugar a dudas una de las modalidades más difíciles y bonitas donde convergen la fuerza, la inteligencia, un manejo exquisito de la escopeta y el apoyo de un perro adiestrado y tranquilo. El tiempo acompañó en la desveda el pasado octubre y las perchas fueron agradecidas en los acotados donde se cuidan las perdices todo el año. Detalle éste el de arroparlas muy importante sobre todo de ahora en adelante que los fríos y hielos las van a apretar. Siempre les viene bien ayudarlas con grano sin tratar por muy autóctonas que sean si pretendemos mantener altivas y estables sus poblaciones. No en vano son muchas las semillas y hierbas que han desaparecido con el cambio climático y que de manera considerable precisan las perdices para no parasitarse y sucumbir desprotegidas ante una legión de pequeños predadores.

Incluso durante el estío en las regatas que riegan sus hábitats se contaminan al recibir sus cauces todos los tratamientos tóxicos que vierte el hombre descontroladamente en los campos.
A pesar de todo el cazador siempre es optimista y cuando los fríos de los páramos empiezan a despertar al aletargado invierno, muchos podrán observar a un precioso animal que se mueve por barbechos, siembras y tomillares, causando admiración por su bravura, agilidad y porte.

Son nuestras incomparables perdices rojas que apeonando hasta lo indecible y a sabiendas que en el envite se juegan la vida, controlan sus territorio engalladas y desafiantes.

Por eso este noble y poderoso comportamiento, por encima de los valores supremos de la vida y de la muerte, debe conllevar un exquisito comportamiento del cazador haciendo que las oportunidades del animal no se vean mermadas en el reto.

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2017-11-29T13:34:07+00:00 29 noviembre, 2017|Actualidad cinegética|

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