laopiniondezamora.es/ M. J. Cachazo
Foto- Cedida
Fomentar la afición a la caza y que los niños y jóvenes se impliquen en la conservación del medio natural a través de la actividad cinegética.
Con estos objetivos, la asociación cinegética “Los Llanos” ha celebrado “El Día del Niño Cazador” en Villalpando, en el que participaron 16 menores con edades comprendidas entre los 8 y los 13 años y que supuso su primer contacto con la caza, al margen de su “primera salida al campo” en algunos casos.

Niños y adultos, acompañados de sus galgos, se disponen a iniciar la jornada. / Cedida
Acompañados por adultos aficionados y galgueros, los participantes disfrutaron de una agradable jornada campestre, en la que también conocieron la técnica básica de la caza con galgo.
El presidente del club cinegético “Los Llanos” de Villalpando, Óscar Alonso realizó una valoración positiva del desarrollo de la jornada, especialmente, por el interés mostrado por los menores sobre cómo se practica la caza con perro, para la que se emplearon varios galgos. En un ejercicio práctico, los pequeños participantes conocieron “cómo deben soltar al perro y en qué momento para disfrutar de la carrera”.
Así, los participantes pusieron en práctica los sabios consejos de los galgueros y, tras avistar las liebres en el coto, soltaron a los perros para seguir con atención las rápidas carreras hasta la captura final de la presa.
La jornada también permitió a los menores conocer que, además de cazador, un galguero es un amante de los animales y también de la naturaleza que se ayuda de un perro para alcanzar la presa, en igualdad de condiciones, a campo abierto y después de una carrera, en la que la velocidad es su “arma” para culminar la captura.

Un aficionado muestra a un niño cómo soltar el perro cuando avista la presa. / Cedida
Con esta actividad, que culminó con almuerzo de hermandad, la asociación de Villalpando, además de transmitir la afición por la caza, ha pretendido enseñar a los niños y jóvenes “cómo deben actuar” en el coto si, en un futuro, deciden convertirse en cazadores.
Y es que, como reconoció Alonso, el relevo generacional no está garantizado en el sector de la caza, por lo que actividades como la celebrada en Villalpando permiten mostrar a los menores que “hay otras opciones” de disfrutar de su tiempo libre y de ocio.
De hecho, como subrayó, desde que asumió el cargo de presidente de la asociación hace casi una década, tan solo se han incorporado cinco menores de 18 años, lo que evidencia que “la gente ya no tiene tanta afición“, a lo que hay que sumar que “no hay tantos animales en los cotos”.
