La Reserva de la Demanda aprueba un «ambicioso» plan de caza

//La Reserva de la Demanda aprueba un «ambicioso» plan de caza

diariodeburgos.es/ B.A. / Burgos

Foto: DB

Permite aprovechar al máximo las posibilidades de captura en el territorio, a diferencia de los dos anteriores, marcados por la falta de celadores. De este modo, se ha logrado recuperar la «normalidad»

La Junta Consultiva de la Reserva Regional de Caza de la Sierra de la Demanda ha aprobado para este espacio cinegético de cara a la temporada 2025-2026 «el plan más ambicioso posible con los medios humanos de los que dispone en la actualidad», lo que supone regresar a la «normalidad» después de dos campañas marcadas por la falta de personal.

Una planificación, en palabras de alcaldes de pueblos propietarios de terrenos dentro de la Reserva, que «aprovecha al máximo todas las posibilidades de este territorio», no como había sucedido en la muestra de los dos anteriores planes, que se presentaron con recortes en capturas e ingresos para los Ayuntamientos por la carencia de celadores.

En concreto, en la temporada 2023-2024, se mermó su rendimiento en un 20%. De cara a la campaña 2024-2025, la Junta anunció unos recortes del 50% por esa acusada falta de personal. Ello provocó la protesta de los Ayuntamientos, que iban a ver muy reducidos sus ingresos por el aprovechamiento cinegético. Finalmente, en primavera del año pasado, Medio Ambiente anunció la contratación de celadores, lo que permitió modificar al alza ese plan tan restrictivo y que se está ejecutando en la actualidad.

De cara a la próxima campaña, el plan de caza que acaba de obtener la aprobación refleja el mismo número de cacerías globales que los elaborados antes de surgir el problema de personal. «Estamos todos contentos, los alcaldes y la Junta», manifestaban algunos de los regidores después de haber mantenido la reunión. En términos generales, se ha incrementado significativamente el número de permisos de rececho de ciervo o de caza de becada y se han reducido los referentes al corzo en rececho.
Todo esto se traduce en las siguientes cifras: 12 recechos de corzo; 69 recechos de ciervo tipo B (con posibilidad de obtener trofeo); 3 recechos de tipo C (caza de gestión y corrección de desequilibrio poblacional): 9 batidas mixtas; 116 batidas de control; 4 esperas o aguardos; 220 de becada; 39 de caza menor y 8 de paloma. Todo ello suma un total de 480.

Poco corzo, mucho ciervo. El documento aprobado recoge también un inventario cinegético por especie. En el caso del ciervo, «se encuentra en un buen momento poblacional a pesar de la incidencia de la fiebre hemorrágica durante las dos últimas temporadas». Por eso, con el fin de amortiguar los efectos de la enfermedad, se presenta una reducción de la posibilidad cinegética del 20%. Por otro lado, su población está bien estructurada en cuanto a sexos y edades, por lo que la previsión es obtener capturas abundantes y de calidad.

En cuanto a su censo, es superior al del 2010, pero inferior al 2023 y 2024, año este último con una berrea irregular, provocando que los permisos de rececho se hayan cazado con dificultad. Por otro lado, el porcentaje de recechos sin captura se ha incrementado significativamente por ello, alcanzando el 19%. Lo que si se mantiene estable es la calidad o puntuación media de los ejemplares abatidas.

El contrapunto lo pone el corzo, la que era la especie estrella de esta Reserva, que atraviesa una situación complicada y negativa, con una tendencia de contracción poblacional. La temporada de 2024 «ha sido muy mala». Se adjudicaron 12 recechos y se han obtenido captura en el 50% de ellos, «registrándose por primera vez una reducción de la calidad de los trofeos, ya que el 67% presentaban larvas de díptero». De cara al próximo año se proponen 12 recechos con posibilidad de trofeo. Con esperanza, pero de forma cauta, desde la Junta anuncian los primeros brotes verdes ante una posible recuperación de la especie.

En cuanto a la becada, ave migratoria, su situación poblacional en la Reserva es estable, y la campaña 24-25, calificada de mediocre en la península u otras zonas de la provincia, ha sido aquí superior a su media histórica. La paloma atraviesa «una situación espectacular». Por otro lado, la caza menor, perdiz roja y liebre, están estables o en retroceso. Este plan de caza se ejecutará entre el 1 de abril del 2025 y el 31 de marzo del 2026. Para desarrollarlo cuenta con 15 celadores y un peón especializado.

diariodeburgos.es

2025-02-10T09:19:27+01:00 10 febrero, 2025|Actualidad cinegética|