diariodeleon.es/ José María Campos
En 2022 se prohibió la actividad en Picos de Europa con indemnizaciones por 16 millones
La última cacería en la vertiente leonesa de Picos de Europa se celebró en abril de 2021. Cabañeros abre la puerta para que se pueda volver a caza en los parques nacionales. La Diputación de Ciudad Real ha aprobado una moción presentada por el PP y con el voto a favor de Vox y la abstención del PSOE con la intención de reintroducir la actividad cinegética controlada en el Parque Nacional de Cabañeros. La prohibición de la caza en Cabañeros se llevó a cabo en el año 2020. Desde entonces, este parque ha notado un incremento descontrolado de la población de ciervos y jabalíes lo que está afectando a sus ecosistemas. A esto hay que unir que el juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Toledo emitió una sentencia en la que recordaba que no debería haberse prohibido la práctica de la caza en este parque nocional.El alcalde de Oseja de Sajambre, Antonio Mendoza, manifestó que el problema de Cabañeros es que casi todo el parque son terrenos privados. «Prohibieron la caza en fincas privadas que vivían exclusivamente de la caza. Esto implicaría que las indemnizaciones serían súper millonarias dado que hay fincas de más de 5.000 hectáreas. Si se trasladan las indemnizaciones a lo que nos dieron a nosotros en Picos de Europa serían desorbitadas». Otro de los temas es que al prohibir la caza en fincas privadas hay un descontrol de población tanto de ciervos como jabalíes y ahora se preguntan cómo solucionar esto y quien va a hacer ese control. Este parque de Cabañeros se cazaban cientos de venados y jabalíes en cacerías que valían mucho dinero.La Ley estatal 30/2014, de Parques Nacionales prohibió la caza deportiva en todos los parques nacionales. La última cacería en la vertiente leonesa de Picos de Europa fue en abril de 2021. El Real Concejo de Valdeón es el mayor propietario de terrenos en el Parque Nacional, con 9.029 hectáreas, seguido del Ayuntamiento de Oseja de Sajambre, con 6.171 hectáreas. Recuerda Mendoza que el venado no tiene enemigos en el parque de Cabañeros al ser fincas cerradas mientras que en el parque nacional de Picos sus enemigos son los lobos, la sarna o la nieve.«Lo que es triste es que una cosa sostenible como la caza que no generaba ningún problema ni a visitantes ni a locales se haya prohibido. Solo molestaba a cuatro anticazas», según Mendoza, quien precisó que con la caza se estaba haciendo un trabajo que «al final iba en favor de que toda esa biodiversidad continuara estable. Esa desestabilización se ha producido en Cabañeros desde el momento en que se dejó de cazar. Crecen los animales de manera descontrolada y comen de todo tipo de plantas y flora aunque están protegidos». Para Mendoza este es uno de lo muchos inconvenientes de haber hecho una ley a nivel nacional para distintos tipos de parques que hay en España que son muy diferentes. «En Picos de Europa hay gente dentro del parque y nos están tratando igual que si no tuviéramos gente dentro. Eso no puede ser. Ese es el gran problema que tiene la ley de parques nacionales y el problema que tiene la protección de la naturaleza sin pensar en lo que va a pasar el día de mañana. Solo se ha pensado en el dinero que da Europa por la protección. Al final donde más proteges más problemas creas como con el incendio de la Sierra de la Culebra».Ocho explotaciones llevan a cabo este desbroce bajo 28 km
