León tiene registradas más de dos mil batidas de jabalí hasta mediados de febrero

//León tiene registradas más de dos mil batidas de jabalí hasta mediados de febrero

diariodeleon.es/ María Carnero

Foto- fernando otero

La Junta considera que son suficientes para controlar la especie y descarta controles poblacionales

La orden dictada en diciembre por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio para reforzar la prevención frente a la Peste Porcina Africana (PPA) en Castilla y León no ha alterado, por el momento, la actividad cinegética en la provincia de León. Así lo aseguran desde el servicio de Medio Ambiente de la delegación territorial de la Junta de Castilla y León, que subrayan que el número de cacerías previstas o ya celebradas se sitúa en parámetros habituales de cualquier temporada.

Según los datos oficiales, hasta la fecha constan 2.047 cacerías realizadas o comunicadas para celebrarse antes del final de la temporada en la provincia de León, una cifra que las mismas fuentes califican como «normal todos los años». Este volumen de actividad no impide, no obstante, que como consecuencia de la orden pueda solicitarse un mayor número de cacerías a lo largo de la temporada, algo que desde la delegación consideran posible, aunque todavía imposible de cuantificar. Uno de los aspectos sobre los que la Delegación Territorial ha querido incidir es que la orden no modifica los procedimientos administrativos. Las monterías y ganchos sobre jabalí siguen estando sometidos al régimen de comunicación o solicitud previsto en la normativa vigente, «claro que sí, igual que hasta ahora», remarcan desde el servicio de Medio Ambiente. En este sentido, recuerdan lo establecido en el tercer apartado, letra b, de la orden MAV/1434/2025, que permite las modalidades de montería y gancho entre el cuarto domingo de septiembre y el cuarto domingo de febrero, conforme al artículo 38 de la Ley 4/2021, de Caza de Castilla y León. Todas las cacerías debidamente comunicadas o autorizadas quedan registradas en los sistemas de la Administración autonómica, lo que permite un control exhaustivo de la actividad. La norma elimina límites en cuanto al número de monterías o ganchos, suprime la exigencia de una superficie mínima y permite la repetición indefinida de estas modalidades en las mismas manchas, pero siempre dentro del mismo marco administrativo ya conocido por el sector cinegético.

Enfoque preventivo

La orden fue presentada el pasado 11 de diciembre por el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ante el Consejo de Gobierno autonómico y declara la emergencia cinegética por jabalí en todo el territorio de la Comunidad, con el objetivo de reforzar de forma urgente las medidas de prevención frente a la PPA.

Entre las medidas previstas se incluye la ampliación de las posibilidades de caza sostenible —con hasta 305 días hábiles—, la eliminación de cupos en los planes cinegéticos, la autorización de modalidades como el rececho, el aguardo con visores nocturnos, la caza al salto y en mano, así como la flexibilización del sistema de precintado y comunicación de capturas. También se contemplan medidas excepcionales de control poblacional durante los 365 días del año, tanto en terrenos cinegéticos como no cinegéticos, aunque desde la Delegación Territorial de León se insiste en que estas herramientas están disponibles «por si fueran necesarias», pero no se aplican de forma automática.

«La gestión debe recaer en titulares cinegéticos y en los cazadores»

Sobre la necesidad de reforzar las medidas o intensificar las actuaciones para frenar el posible avance de la enfermedad de la peste porcina agricana detectada en Cataluña en noviembre del año pasado, desde Medio Ambiente se muestran tajantes. A su juicio, las medidas contempladas en la orden «son suficientes para que el sector cinegético cumpla con la sociedad en esta situación» e incluso llegan a calificarlas de «excesivas» en cuanto a margen de actuación, destacan desde el servicio territorial. En la misma línea, descartan que se vayan a llevar a cabo controles poblacionales directos por parte de los agentes medioambientales. «No está previsto, ni lo consideramos probable», aseguran, insistiendo en que la gestión debe recaer fundamentalmente en los titulares cinegéticos y cazadores, dentro del amplio marco que ofrece la orden. La declaración de emergencia cinegética se enmarca en una actuación coordinada entre las Consejerías de Medio Ambiente y de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, y ha sido objeto de diálogo con el sector, como demuestra la reciente reunión del consejero con la Federación de Caza de Castilla y León. Desde la Junta reiteran que el objetivo es anticiparse a posibles riesgos sanitarios, proteger al sector porcino y mantener un equilibrio entre prevención, gestión cinegética y conservación, sin que ello suponga, al menos por ahora, un incremento real de las cacerías ni una mayor presión sobre el territorio en la provincia de León.

diariodeleon.es

2026-01-12T11:20:58+01:00 12 enero, 2026|Actualidad cinegética|