Se atribuye más relevancia a un titular de 20 palabras que a 20 años de trabajo, Josep Escandell (PROHIBICIÓN PLOMO)

//Se atribuye más relevancia a un titular de 20 palabras que a 20 años de trabajo, Josep Escandell (PROHIBICIÓN PLOMO)

eldebate.com/ Josep Escandell

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La RFEC no está satisfecha con la prohibición del plomo. No considera resueltos los principales problemas técnicos. Pero nuestra obligación es defender lo que creemos, negociar lo posible obteniendo mejoras y contener lo inevitable

a Federación Europea para la Caza y la conservación (FACE) publicó el 22 de septiembre una valoración del texto del Reglamento REACH sobre la prohibición del uso del plomo en munición. El ente consideraba que el resultado alcanzado ofrece un marco viable para afrontar la transición y anuncia que concentrará sus esfuerzos en garantizar que esos siete años se utilicen correctamente.

La publicación ha generado interpretaciones según las cuales FACE habría abandonado la defensa de los cazadores europeos, asumido la prohibición o incluso renunciado a combatirla. Frente a valoraciones y sensacionalismos, conviene analizar una realidad bastante más compleja.

La restricción del plomo en munición es, a estas alturas, un hecho político y regulatorio. Repitan conmigo: un hecho. Una realidad consolidada desde hace 15 años.

Como las tertulias futbolísticas, capaces de comentar una decisión arbitral cinco días después del penalti, algunos pretenden instalarnos en la realidad paralela de una discusión que Europa dejó atrás hace muchos años: si el plomo contamina o no, si existe riesgo o no, si la ciencia nos repalda o nos persigue, si EE.UU. hace una cosa u otra.

El Gobierno español ha sido el gran adalid en la defensa de la pronta prohibición del plomo

Seamos serios. Las federaciones invertimos a través de Mutuasport cerca de medio millón de euros anualmente defendiendo los intereses de la caza. ¿De verdad alguien duda de que, si un nuevo estudio de contaminación fuese la solución, habríamos destinado nuestros recursos en esa línea que hemos definido como crítica?

Disculpen la dureza. Pero, a estas alturas, a Bruselas no le importa ya si el plomo contamina más o menos. El árbitro señaló que contamina y la Comisión está obligada a regular sobre la prohibición. Repitan conmigo: obligada.

Ahora podemos trabajar para minimizar los daños, o seguir quejándonos, confiando en que la táctica plañidera nos libre de la apisonadora normativa europea. Pero esa apisonadora destrozó el hito de la prohibición hace años, y ahora avanza sobre cómo y cuándo se aplicará, y sobre las condiciones concretas de la transición. Nada más está sobre la mesa.

Y en esa negociación los resultados obtenidos por FACE han sido muy buenos. No satisfactorios ni suficientes para caer en la autocomplacencia. Pero, honestamente, muy por encima de las expectativas.

No nos crean a nosotros. Revisen la hemeroteca y comprueben como los grupos ecologistas se rasgaron las vestiduras con el texto actual, y se lamentaron de la oportunidad perdida. La oportunidad de acabar con la caza, claro.

El texto sometido a escrutinio contempla siete años de transición y la exclusión de la munición metálica monolítica. No es baladí. La propuesta inicial contemplaba la prohibición de los perdigones en 18 meses, y de las balas en tres o cinco años, según tipos y calibres. El final de la caza tal y como la conocemos.

Que el Parlamento se oponga ahora al expediente no significa evitar la prohibición. Significa volver a la casilla de salida. Y la casilla de salida eran 18 meses para el perdigón del plomo, y 3 años para las balas

Los desconocedores del funcionamiento de las instituciones europeas pensarán que este resultado es fruto de la providencia divina. Cualquiera que haya seguido el expediente de cerca, y la RFEC lo ha hecho, sabe que no.

Durante más de dos años, FACE y sus organizaciones miembro han trabajado para modificar un texto tan restrictivo como letal. España y Francia hemos sido las partes más beligerantes, exigiendo que la prohibición no fuese efectiva hasta que existiese una alternativa, y en ningún caso en menos de 10 años. Hemos conseguido inclinar la balanza en un equilibrio que representa a 7 millones de cazadores, la mitad de los cuales se consideraban satisfechos con la primera versión.

La RFEC y FACE siguen considerando que existen cuestiones fundamentales que no están resueltas: seguridad, disponibilidad, coste, compatibilidad con el parque de armas e impacto socioeconómico que la transición a municiones alternativas puede generar.

Pero seamos francos. El resultado obtenido sólo se explica en el contexto de la guerra de Ucrania y de la presión ejercida por las cadenas de producción. Sin ese factor, oportuno pero efímero, estaríamos en otro escenario. Especialmente cuando el Gobierno español ha sido el gran adalid en la defensa de la pronta prohibición del plomo.

Y es ese posible escenario el que explica el comunicado de FACE. Porque que el Parlamento se oponga ahora al expediente no significa evitar la prohibición. Significa volver a la casilla de salida. Y la casilla de salida eran 18 meses para el perdigón del plomo, y 3 años para las balas.

Las críticas han sido tan a destiempo e infundadas que no podemos considerarlas la legítima discrepancia sobre una estrategia. Se parecen más a una enmienda a la totalidad de FACE. Y esto merece una última reflexión.

Si existiera un botón de «ANULAR PROHIBICIÓN» en los despachos de Bruselas, FACE y la RFEC lo pulsarían de inmediato

Sólo en los últimos cinco días, los que ha durado la tertulia sobre la FACE en las barras de bar digitales, FACE y la RFEC han coordinado el grupo de trabajo de los países del mediterráneo en defensa del silvestrismo y la caza de migratorias. Han participado en el debate sobre el futuro de las Directivas de Naturaleza junto a la comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, y se han reunido con europarlamentarios de todos los grupos para conocer su posición en relación con la votación del Reglamento del plomo del próximo lunes.

Eso es Bruselas. No es un plató ni una tertulia. Es conseguir que, cuando se redacta una norma europea, alguien esté sentado en la mesa. Y España necesita estar en esa mesa.

Esa capacidad de interlocución se construye durante décadas, y no debería desaparecer con un titular, especialmente si es falso. 20 palabras no pueden borrar 20 años de firme oposición de FACE al Reglamento, de aportación de informes sobre su impacto económico y social, e incluso de recursos al Defensor del Pueblo Europeo.

Pero si evaluamos seriamente el balance coste-beneficio, preguntémonos cuánto nos cuesta esa capacidad de representación y trabajo. En el caso de la RFEC, 0,26 euros por cazador federado. 26 céntimos. Los cazadores no federados ni siquiera contribuyen, aunque se beneficien a diario de sus acciones.

No menospreciemos la cifra. Nos obliga a la máxima exigencia con FACE. Pero no alimentemos falsas batallas entre cazadores, ni convirtamos en cuestión de Estado los 26 céntimos que probablemente quedarían olvidados como vuelta de una máquina de tabaco. Si existiera un botón de «ANULAR PROHIBICIÓN» en los despachos de Bruselas, FACE y la RFEC lo pulsarían de inmediato.

La RFEC no está satisfecha con la prohibición del plomo. No considera resueltos los principales problemas técnicos. Pero nuestra obligación es defender lo que creemos, negociar lo posible obteniendo mejoras y contener lo inevitable.

Esa es nuestra manera de defender al cazador. Y FACE es la plataforma adecuada para hacerlo.

  • Josep Escandell es presidente de la Real Federación Española de Caza

 

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2026-10-01T09:44:40+02:00 1 octubre, 2026|Actualidad cinegética|