larazon.es/ CARLOS SALDAÑA
Solo se salva la provincia de León, sobre todo la montaña, y alguna zona “muy puntual” de Burgos
La Federación de Caza de Castilla y León ya había advertido que la media veda de la codorniz se preveía “floja” por las condiciones climatológicas, marcada por una extrema sequía y las altas temperaturas. El inicio de la media veda hoy 15 de agosto ha confirmado esas malas perspectivas y solo se salvó la provincia de León y alguna zona “muy puntual” de Burgos, donde los cazadores pudieron cobrarse varias aves. En el resto de la Comunidad, apenas se vio caza y fue raro encontrar aficionados con más de tres perchas en el cinturón.
El presidente autonómico de la Federación de Caza, Santiago Iturmendi, aseguró a la Agencia Ical que el intenso calor que ha caracterizado todo el verano, unido a la falta de precipitaciones, ha hecho muy difícil la vida de los animales, tanto cinegéticos como no. “Han sufrido muchísimo por lo que no es de extrañar que las aves se hayan ido a zonas más frescas como la Cordillera Cantábrica e incluso otros países de Europa”, aseveró. Y es añadió que las condiciones climatológicas que ha tenido la Comunidad hacían complicado que las aves criaran y salieran “adelante” las polladas, por lo que muchas de ellas se quedan “por el camino”.
“Se veía venir y lo habíamos comprobado cuando se circulaba por los caminos antes de la apertura de la media veda pero la pasión por cazar nos hacía ilusionarnos”, aseveró. Los días hábiles para la práctica de la caza en la media veda son los martes, jueves, sábados, domingos y festivos de carácter nacional y autonómico.
