SINIESTROS SUFRIDOS POR EL CAZADOR (Jose Luis Garrido, Presidente honorífico de la Federación de Caza de Castilla y León)

//SINIESTROS SUFRIDOS POR EL CAZADOR (Jose Luis Garrido, Presidente honorífico de la Federación de Caza de Castilla y León)

Recogemos los datos concretos de los siniestros que producen muertes o lesiones de la mutua de
los cazadores (Mutuasport) y estimamos los totales producidos en España en 17 años (2001 a 2017).
La caza no es un deporte de los de mayor riesgo, ni mucho menos, pero sí que es una actividad en
la que se usan armas que se convierten en muy peligrosas cuando no se las utiliza con método y
mesura o interviene desgraciadamente el azar. En nuestro caso, utilizamos armas durante el
recorrido que supone la caza menor, y algunas modalidades de mayor, con la mala costumbre de
no llevar el arma asegurada mientras te mueves. En otras modalidades de puesto fijo disparamos
hacia un espacio donde el proyectil, si es bala, puede herir y matar a muchos cientos de metros.
Cada vez hay más prudencia y menos víctimas, pero debemos seguir diciendo que todas las
cautelas son pocas. El año último analizado, 2017, ha sido muy benigno en cuanto a accidentes
mortales, dentro del ámbito de Mutuasport, no obstante han muerto dos personas por disparos, uno
de ellos por un disparo del propio cazador. En cuanto al total de muertes por disparos del arma en
el ámbito nacional durante la caza en 2017, se habían contabilizado once muertes en España (1).

CAUSAS DE LOS ACCIDENTES.
Si analizamos los siniestros por los que muere un cazador durante el ejercicio de nuestro deporte
hay una amplia causalidad y un variado espectro de accidentes, pues por la caza nos morimos y
matamos de muchas maneras. Algunas muertes coinciden en puestos doblados o triplicados en
armas y cazadores juntos en el mismo puesto, otras confundiendo a la víctima con un jabalí o
cualquier cosa, que son siempre injustificables. Estos tipos de muerte del cazador por disparo
propio o de otro cazador, habitualmente su amigo o familiar, son los siniestros más noticiables que
abren los telediarios y dan una mala imagen de la actividad. Hay otros tantos siniestros durante la
caza en los que interviene fatalmente el azar y que en las estadísticas se cuentan como otras
causas, sin disparos por el medio, como el caso de alguno que ha muerto por un rayo del cielo y
otros que se mueren de infarto porque los supera la pasión o algunos también por desfallecimiento.
Hay casos por despeñarse tras un paso mal dado y alguno que tiene la mala suerte de ser
arrollado por una cosechadora. En las estadísticas se cuentan también otras muertes, como
accidentes durante el viaje y sobre todo, varios fallecimientos por salvar al animal colaborador. Hay
siniestros con fallecimiento del cazador por solidaridad con el perro o a la rapaz cetrera que
durante el fragor de la caza caen a un pozo, balsa ganadera o canal de riego y a ellos se tira el
cazador impulsado por el amor a su fiel compañero y a compartir desgraciadamente destino con el
animal colaborador. Estas últimas son entregas sublimes de la vida por amor a un animal, que
calibran la gran calidad humana de esos cazadores. Por esto, nos duele tanto que por hechos
puntuales que todos condenamos, gente maliciosa diga que los cazadores no queremos a nuestros
perros, o se alegren de la muerte de algún cazador demostrando lo miserables que pueden llegar a
ser ciertos ciudadanos radicales. No obstante, las heroicidades que cuestan la vida a una persona,
no podemos alentarlas nunca y menos teniendo en cuenta que en la mayoría de estos casos, si
muere el cazador, también muere el animal colaborador.
Hay cazadores que tuvieron la desgracia de matar a otro de un disparo y necesitan asistencia
sicológica continua porque el mal recuerdo convierte su vida en un infierno. Pero peor aún han sido
algunos dramas dobles, porque quien provocó la muerte del compañero de caza no pudo
contenerse del impacto emocional y acto seguido se suicidó en el lugar del suceso. Toda la
prudencia es poca, porque un mal tiro se nos puede escapar a cualquiera.

Tabla 1

VÍCTIMAS DE LA CAZA.
En la Tabla 1 hemos reflejado los datos en diecisiete columnas, una por cada año datado (2001 a
2017) y en diez filas donde se reflejan los diferentes siniestros amparados por Mutuasport, la mutua
propiedad de los cazadores que recoge el mayor número de seguros deportivos de caza a prima
fija de España.
Hemos colocado cada fila analizando los siniestros de los asegurados por orden de gravedad. Las
dos primeras filas corresponden a los muertos durante el ejercicio de la caza por disparos de
armas, bien de terceros (1ª) o del propio cazador (2ª). La 3ª fila corresponde al total de los
fallecidos cada año por armas de fuego, sumando las dos filas anteriores. La 4ª fila recoge los
muertos que se producen durante la actividad cinegética, desde que el cazador sale de su casa
hasta que regresa, pero que no se han producido por armas de fuego. Son las muertes que
acaecen al cazador por esas otras causas que hemos enumerado en el párrafo anterior. Por esos
caprichos del azar, en los17 años de este siglo (2001 a 2017 a. i.) han muerto entre los asegurados
por Mutuasport, el mismo número de cazadores por disparos de armas (propios o de terceros), que
por otras causas acaecidas durante el ejercicio de la caza, sin que haya habido ningún tiro por el
medio. Así, se han producido 174 muertes por disparos propios y de terceros y otras 174 muertes
por esas otras causas citadas, que es una trágica coincidencia casual. La 5ª fila suma todos los
muertos durante el ejercicio de la caza, total 348 fallecidos asegurados por Mutuasport.
También hay en estos 17 años tres tipos de víctimas sin muerte entre los asegurados en
Mutuasport, (filas 6ª,7ª y 8ª) que contabilizan siniestros gravísimos con lesión de gran invalidez (10
victimas); graves con alguna invalidez (371 victimas) o con lesiones más leves (28.771 victimas).
La fila 9ª recoge el sumatorio de los siniestros totales con todas las víctimas que han sufrido alguna
lesión cazando y que en estos 17 años han sido 29.500 cazadores, unos 1.375 cada año
OTROS SINIESTROS CON RESPONSABILIDAD DEL CAZADOR.
La fila 10ª es para otro tipo de siniestros que producen daños a animales o cosas de terceros y son
provocados por el cazador o por sus perros o animales colaboradores, pero que son
responsabilidad de aquel, aunque no haya lesiones personales. En ellos se incluyen los accidentes
del arma y las ayudas por accidente del perro propio. En Mutuasport tenemos tres años datados y
los números nos indican que en ese trienio este tipo de responsabilidades son aproximadamente el
doble del total de siniestros con lesiones, pero no hay muestra suficiente para sacar conclusiones,
en otro caso podrían acercarse el número de estos daños a los 60.000 en ese periodo. Así que ojo
con lo que aseguramos porque cuando no responde el seguro, respondemos con nuestro
patrimonio. El seguro da tranquilidad, pero la mayor alegría de cualquier cazador es no tener que
utilizarlo nunca; para que esto ocurra, la prudencia es la clave de todo. Los datos de estos años
indican que vamos a mejor y disminuyen los siniestros más graves.
La tendencia de los siniestros por disparos del arma, ocurridos a cazadores asegurados en
Mutuasport, ha ido claramente a la baja en estos 17 años analizados, han bajado especialmente
las víctimas por disparos propios, tal y como se refleja en la gráfica Nº 1 siguiente.

GRÁFICA Nº 1. FALLECIDOS POR ARMAS DURANTE LA CAZA 2001-2017

ACCIDENTES ESTIMADOS EN TODA ESPAÑA.
En la Tabla 2 se recoge el número de mutualistas y el de las licencias en cada uno de los cuatro
tramos, tres por quinquenios y uno por último bienio. En ambos colectivos el número de cazadores
es menor ya que tanto licencias, como seguros, se repiten para algunos cazadores. La muestra
base de mutualistas respecto al ámbito nacional es suficiente pues es ampliamente numerosa para
considerar que las estimaciones son muy cercanas a la realidad.
Tabla 2: Seguros emitidos por Mutuasport y licencias de caza estimadas en España

Para manejar los datos pero especialmente las estimaciones de rango nacional comparando el
número de mutualistas y el de licencias nacionales para extrapolar, hemos dividido los 17 años en
tres quinquenios 2001-2005; 2006-2010 y 2011-2015, en los que hemos sacado la media de
siniestros, además de otra media por el bienio 2016 y 2017. Esto es así porque para extrapolar los
siniestros al ámbito nacional hay que tener en cuenta el número de licencias medias de cazadores
en España en cada quinquenio o bienio y el número de mutualistas medio también en esos cuatro
periodos, atendiendo al número de seguros de responsabilidad civil ante terceros (RC) y de daños
propios (DP). Hay que tener en cuenta que cada año de este siglo se expidieron en España un
número de licencias de caza a la baja entre 2001 y 2017. En este periodo de 17 años la mutua
expidió diferente número de seguros de RC y de DP cada año, por varias causas y entre ellas la
significada especialmente en el año 2011 cuando nueve federaciones autonómicas dejaron la
mutua por la escisión federativa y también hubo una causa significativa en 2015 cuando variaron
las responsabilidades de los cazadores y desde entonces ya solo tenemos que pagar algunos
accidentes de carretera dentro del coto (los que coincidan con ciertas cacerías colectivas de caza
mayor) y no todos los accidentes acaecidos en el coto, como hasta ese año. Para acercarnos en
las estimaciones nacionales hemos obtenido unos coeficientes multiplicadores para cada tramo,
que nos permiten estimar los siniestros que se producen en España durante la caza, a tenor de los
datos concretos que maneja la mutua.
Y en España, extrapolando los datos concretos de la Mutua, la estimación de las muertes por tiros
que estimamos en 656 fallecidos, también ha ido a la baja en esos 17 años, aunque han muerto
1.178 cazadores (media 69’3/año), por diferentes causas, no solo tiros, durante la jornada de caza,
desde la salida hasta la entrada en casa. Sin embargo, en ese periodo no coinciden como en
Mutuasport las muertes por armas con las producidas por otras causas (sin tiros) que han sido 522
muertos, el 80% de los fallecidos por armas.
En un siniestro es también muy terrible el número de las víctimas de gran invalidez que en estos 17
años han sido de 10 cazadores en el ámbito mutualista y estimamos que 25 entre todos los
cazadores españoles. Los siniestros con alguna invalidez son mucho más numerosos con 371
víctimas entre los amparados por la mutua y en el ámbito nacional la estimación es de 1015
víctimas. Las pequeñas lesiones se acercan a las 29.000 en la mutua y en España superaron las
75.000 víctimas.
Son demasiadas lesiones, pero a la vista de algunos videos que graban cazadores y suben a los
medios y el peligro de las monterías donde se doblan y hasta triplican puestos y armas, tenemos
que dar las gracias a San Huberto que hace de mediador.

José Luis Garrido Martín
Publicado en Trofeo (Setiembre 2018)
(1) Radio MARCA. “A tenazón”. Leo de la Fuente (2018).
(2) Las estimaciones de licencias nacionales se han obtenido por los datos remitidos desde las CCAA y otros.

2018-09-10T18:42:37+01:00 10 septiembre, 2018|Actualidad cinegética|