diariodeleon.es/ María M. Peña
Foto- MIGUEL F. B.
Los ladrones vigilan las rutinas de los propietarios y utilizan sedantes para evitar que los animales den la voz de alarma durante las sustracciones
La provincia de León se encuentra en estado de alerta tras registrarse una preocupante serie de robos de perros de caza en distintos pueblos de la geografía leonesa. Según las denuncias interpuestas por varios de los afectados, se trata de una campaña organizada que ha golpeado con fuerza a los propietarios de canes de raza destinados a la actividad cinegética. El modus operandi detectado sugiere una planificación meticulosa que ha dejado a decenas de familias sin sus animales de compañía y trabajo.
Los testimonios coinciden en señalar que los asaltantes operan con total impunidad tanto de noche como de día, accediendo al interior de las fincas privadas tras haber realizado labores previas de vigilancia. Los delincuentes estudian minuciosamente las rutinas de los dueños para elegir el momento exacto en el que las propiedades quedan desatendidas. Una de las mayores preocupaciones de los afectados es el uso de sustancias sedantes, ya que se sospecha que los ladrones duermen a los perros para evitar que ladren o alerten a los vecinos durante la incursión.
La eficacia y rapidez de estas bandas es tal que, en varios de los casos reportados, los criminales han logrado extraer el microchip de identificación a los animales poco después de su captura para dificultar su localización legal. A pesar de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad y de las batidas organizadas por los propios cazadores, la gran mayoría de los ejemplares sustraídos no han podido ser recuperados hasta la fecha.
Las investigaciones han comenzado a dar los primeros frutos fuera de los límites provinciales, ya que algunos de los perros han sido localizados recientemente en la provincia de Zamora. Este hallazgo refuerza la teoría de que los canes son trasladados rápidamente tras el robo para ser vendidos en el mercado negro o utilizados en otras zonas. Las autoridades recomiendan extremar las medidas de seguridad en las perreras y fincas, además de reportar cualquier vehículo sospechoso que merodee por las inmediaciones de los núcleos rurales.
