Los accidentes provocados por animales aumentan un 17% en Soria, la mayoría de corzos

//Los accidentes provocados por animales aumentan un 17% en Soria, la mayoría de corzos

heraldodiariodesoria.elmundo.es/ MILAGROS HERVADA

Foto- MARIO TEJEDOR

La N-122 acumula el peor dato con más de 20 siniestros registrados de media al mes / El balance de víctimas del año pasado fue de seis heridos leves en las carreteras provinciales

La accidentalidad que provoca la presencia de fauna en las carreteras sigue aumentando cada año, después del respiro que ofreció 2020 por razones obvias ante la nula movilidad durante meses. Un problema al que, a tenor de las cifras, es complicado poner solución, aunque la estadística deja claro que las autovías se salvan prácticamente de este riesgo.

La responsabilidad de este incremento apunta al corzo, puesto que en un año se evidencia también un aumento de su presencia en los accidentes registrados. Los corzos ya suponen el 84,4% de todos los accidentes causados por fauna, cuando un año antes estaban detrás del 79,5%. En concreto, en el pasado año, a falta de cerrar diciembre, estuvieron involucrados en 1.447 percances de tráfico. Muy lejos de los 141 que causaron los jabalíes o los 81 de los ciervos. A los zorros se atribuyeron siete y 15 a diferentes animales no especificados.

La que se lleva la peor parte es la N-122, que cruza la provincia de Soria en su comunicación entre Aragón, por Ágreda, y el resto de Castilla y León, por Langa de Duero, y además aumentó su siniestralidad provocada por animales hasta un 38% más en el último año, una media de 20 mensuales. En 2021 habían sido 163 los accidentes, 14 al mes, lo que evidencia que esta vía sigue siendo una de las más peligrosas del territorio provincial y urge su conversión en autovía para una mayor seguridad de sus usuarios.

También la C-116 –entre el límite con Aragón por Monteagudo de las Vicarías y El Burgo de Osma– concentra un alto número de siniestros con fauna involucrada, 167, lo que supone un notable incremento casi duplicando los accidentes de un año antes, 81. En la SO-100 –entre Soria y Berlanga de Duero– sumaron 116.

La inmensa mayoría de las vías más afectadas son nacionales o comarcales, y únicamente una autovía, la A-2 –que atraviesa el sur de la provincia por Arcos de Jalón–, contabiliza 20 del total de siniestros provocados por fauna.

Leves

Afortunadamente, las consecuencias que se derivan de todos estos accidentes para los usuarios de las vías no revisten gravedad, tal y como muestran los datos recogidos por la Jefatura Provincial de Tráfico de Soria. El pasado año se contabilizaron, hasta finales de noviembre, seis heridos leves, cuatro más que el ejercicio anterior. No hubo que lamentar fallecimientos derivadas de los accidentes ni tampoco heridos graves.

Para intentar paliar en la medida de lo posible estos siniestros causados por animales han sido muchas las fórmulas empleadas a lo largo de los años. Desde las balizas de olor que intentaban disuadir a la fauna de acercarse a la limpieza de los márgenes de la vía dejando mayor visibilidad al conductor, así como una mayor señalización advirtiendo de la posible presencia de animales en la zona.

La última actuación acometida por la Junta de Castilla y León tiene que ver con señalizaciones inteligentes, luminosos que alertan de la probabilidad, en tiempo real, de que surja un animal desde el interior del monte, atendiendo a factores consuetudinarios entre las distintas especies. Desde la Consejería de Movilidad y Transformación Digital de la Junta indican que es posible identificar tramos de carretera con especial concentración de accidentes con animales, normalmente en zonas boscosas, con vegetación natural, o próximos a puntos de agua, donde se producen con más frecuencia al atardecer y primeras horas de la noche y en las épocas de celo. Según el estudio realizado por la Junta y el Departamento de Biología Animal de la Universidad de Salamanca (USAL), una de las características más relevantes de la siniestralidad con fauna silvestre es que no se distribuye al azar, sino que se concentra en el espacio y el tiempo.

En toda la Red Autonómica de Carreteras se han instalado 30 unidades de este prototipo de señalización, en once tramos de especial concentración de accidentes con fauna para evaluar su efectividad. En Soria se ha colocado en la SO-920. Estos tramos se encuentran además en las provincias de Burgos (CL-117, CL-632, BU-542, BU-820, BU-904, BU-925), Palencia (CL-615, CL-619) y León (LE-125, LE-420). La señalización muestra tres posibles niveles de riesgo: apagado, para advertir de un tramo de especial concentración de accidentes con fauna; amarillo, que indica mayor riesgo de paso de fauna de lo habitual, y rojo, cuando el riesgo es mucho mayor de lo habitual.

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2023-01-09T09:29:24+01:00 9 enero, 2023|Actualidad cinegética|